Documento elaborado colectivamente por la asamblea del 1.5 para explicar de forma clara las intenciones del proyecto.
CENTRO SOCIAL-CASA DE INICIATIVAS
El proyecto de Centro Social - Casa de Iniciativas (CS-CI) nace en agosto de 1998 como una apuesta por crear un espacio donde diferentes grupos puedan reunirse y donde fomentar la realización de proyectos de cooperación social, acción política, actividades artísticas y culturales, creación y dinamización del tejido social, etc. Desde nuestra primera ubicación en c/ Postigo de Arance, nº15, y ante la imposibilidad de acceder a un local por las vías habituales, realizamos una campaña de reivindicación del inmueble para uso social, que culminó con la aprobación por parte del Ayuntamiento de Málaga de una moción por la que se comprometía a la adquisición del lugar y la cesión en uso a los grupos que lo gestionábamos y allí trabajábamos. Este acuerdo plenario nunca tuvo un desarrollo por falta de voluntad política del grupo en mayoría del Ayto.
Durante casi cinco años el CS-CI se ha conformado como un espacio político, social y cultural de vital importancia para la ciudad de Málaga. En todo este tiempo se han recibido múltiples muestras de apoyo y reconocimiento, desde el ámbito social hasta el institucional, destacando la moción aprobada el 4 de Marzo de 2003 por la Diputación Provincial de Málaga. El 11 de Junio del 2003, a pesar de todo ello fuimos desalojados del citado inmueble sin que los responsables políticos de esta situación nos ofrecieran alternativa alguna de continuidad al CS-CI.
El 25 de Junio de 2003, y ante la falta de alternativas, entramos en otro inmueble en C/Gaona, nº6, para no dejar en suspenso nuestro proyecto de CS-CI, afrontando una vez más la dificultad de rehabilitar un espacio en estado de semirruina y abandono. Desde entonces hemos invertido todos nuestros recursos y energías en ir habilitando dicho espacio, con el consiguiente perjuicio para el desarrollo normal de nuestros proyectos, además de la incertidumbre de estabilidad a medio plazo que nos plantea las características de este nuevo inmueble.
Para nosotras el Centro Social - Casa de Iniciativas es mucho más que un inmueble: es un proyecto vivo construido con nuestro tiempo y energías, con nuestros sueños de una vida más plena, más justa y más comunitaria. La riqueza del espacio, más allá de la suma de sus partes, radica en ese confluir de iniciativas de todo tipo (culturales, sociales, políticas, artísticas...), en la puesta en marcha de nuevas formas de relacionarnos, en cooperar para crear...
El ideario que impregna todo este hacer entiende la política como algo que atraviesa nuestra vida cotidiana, como una actitud creativa, constructiva, no reactiva, de investigación y experimentación, no cerrada e identitaria sino abierta a la agregación y contagio con la ciudadanía. Afrontamos nuestra relación con el poder desde el conflicto al tiempo que desde la cooperación, en la búsqueda de un proceso de apoderamiento y cogestión participativa ciudadanía-instituciones en la gestión cotidiana de nuestras vidas.
Este hacer político se articula en una serie de ejes o líneas de trabajo, que no funcionan como compartimentos estancos sino que se entretejen entre sí, dando lugar a un todo más allá de la suma de los ejes. Porque entendemos que son los mismos intereses los que hambrean en el sur del planeta, los que expolian las tierras y sus recursos, los que obligan a millones de personas a cruzar las fronteras del mundo cada día, los que imponen la neo-esclavitud de la ley de extranjería, del cierre de fronteras, los que imponen la precarización y mercantilización de cada momento y esfera de nuestra vida, la privatización de los saberes y espacios públicos, los recortes de derechos sociales, la criminalización y represión de todos los movimientos... Estos ejes son: Precariedad-Renta-Trabajo, Flujos Migratorios, Comunicación-Libre Circulación de Saberes, Ciudadanía-Participación.
Precariedad-Renta-Trabajo. Entendiendo el trabajo como algo que impregna nuestra vida más allá del empleo, en el que la nueva forma de capitalismo postindustrial ha puesto la vida en toda sus facetas (comunicación, relaciones, afectos, saberes) a producir. Nuestra propuesta pasa por reapropiarnos de estas facetas propias de la cooperación social a través de la autoorganización (de ahí nuestra trayectoria en iniciativas de cooperativas), y por la reivindicación y apropiación de una renta básica como derecho universal e incondicional
Flujos Migratorios.Frente a las nuevas políticas de extranjería que intensifican al proceso de explotación de la fuerza de trabajo migrante al tiempo que construyen espacios de excepción- centros de internamiento para inmigrantes- en los que aniquilan sus derechos, nosost@s apostamos por la cooperación desde abajo , por la consideración de los/las migrantes como trabajadores precarizad@s que viven, como nosotr@s, la invisibilidad forzada y , estamos junto a ellos en una apuesta común de ejercer nuestros derechos para reclamar y construir nuestra dignidad desde la práctica concreta.
Comunicación-Libre Circulación de Saberes: Las capacidades creativas, comunicativas, relacionales, lingüísticas son propias de la comunidad y de las relaciones sociales y han sido siempre el motor de transformación, se da además un proceso de acumulación a lo largo de la historia. Con el cambio del modo de producción industrial-fordista al modo de producción flexible el capital encuentra en éstas capacidades su nueva cuenca de explotación y captura. Son y han sido las tierras comunales y no privadas- de la socialidad que habitamos, y es por ello que proponemos y construimos nuevas propuestas que hagan frente al copyright-patentes y permitan el desarrollo de la investigación y la creación como un territorio de dominio y bien público al que todas tengamos acceso ( software libre, copyleft o licencias de libre distribución y copia...)
Ciudadanía-Participación: Teniendo en cuenta un proceso de vaciado progresivo de las democracias, en el que las decisiones que nos afectan se toman cada vez más en espacios controlados por las esferas financieras y transnacionales, al margen de cualquier control político y de la ciudadanía. Apostamos por profundizar en el concepto formal de democracia extendiéndolo a procesos participativos reales en los que ciudadanía-instituciones definan y cogestionen la vida cotidiana.