Hace unas semanas se anunciaba el nuevo proyecto para Puerto Triana, el entorno entre Chapina y la Isla de la Cartuja, en la orilla derecha de la Dársena del Guadalquivir. El proyecto incluye un gran centro comercial, edificios administrativos y una torre - rascacielos de 150 m de altura, en la que se ubicarán oficinas, entre otras de las cajas de ahorros sevillanas, promotoras del proyecto, y un hotel, presumiblemente de 5 estrellas. El complejo alojará varias consejerías de la Junta de Andalucía y la nueva sede de la Gerencia Muncipal de Urbanismo (Ayuntamiento de Sevilla). Las diferentes noticias publicadas en su día destacan que la torre será 1.5 veces más alta que la Giralda, y especulan que podría ser encargada al arquitecto estrella Alejandro Zaera, uno de los paladines de la arquitectura global-espectacular de finales del siglo pasado (Terminal de Yokohama, Pabellón de España en Aichi, ambos en Japón). La versión precedente del proyecto, del año 2001, proponía una torre de de "tan solo" 80 m, que en su momento fue muy criticada por el grupo municipal de IU. Ahora, sin embargo, le ha dado su visto bueno.
Apoyando la decisión muncipal, la prensa oficialista y alguna que otra columna firmada por arquitectos han comenzado ya a defender el proyecto afirmando que contribuirá a hacer de Sevilla una ciudad contemporánea.
Nuestro criterio es que hay que impedir que el proyecto llegue a realizarse. ¿Por qué? Siguen aquí algunas razones:
1/ Modernidad o catetismo
En primer lugar, considerando que los primeros rascacielos se construyeron a finales del siglo XIX, nos cuesta creernos que hoy pueda seguir constituyendo un rasgo de modernidad o innovación. Más bien, teniendo en cuenta que Sevilla tiene una poderosa singularidad histórica y patrimonial, nos parece un rasgo de catetismo provinciano el querer emular el urbanismo de la ciudad genérica que se construye hoy igual en Madrid, Seúl o Phoenix. Todas las proezas técnicas asociadas a los primeros rascacielos hace tiempo que dejaron de serlo, y hoy las proezas técnicas deberían estar asociadas a la construcción de ciudades habitables y sostenibles, un objetivo sin duda mucho más difícil, digno y culto.
2/ Escala humana de la ciudad
En segundo lugar, porque creemos en una ciudad a escala humana, que es por definición opuesta al rascacielos. Preservar la singularidad de Sevilla, de la escala de sus espacios y edificios, y de su escala urbana, es a nuestro juicio más valioso desde el punto de la calidad de vida, pero también del de la producción de riqueza, que seguir acríticamente los modelos del capitalismo inmobiliario.
3/ Espectáculo y acumulación de capital
En tercer lugar, si Debord decía que el espectáculo era la acumulación del capital en un grado tal que se convierte en imagen, en este caso, podríamos hablar de la acumulación de capital inmobiliario en un grado tal de burbuja inmobiliaria que se convierte en rascacielos, y, a la vez, en imagen de la hegemonía de los mercaderes y chanchulleros de la ciudad, que es de todos y todas, y no de unos pocos.
4/ Monumento a las cajas y la especulación inmobiliaria
En cuarto lugar, y quizá como uno de las cuestiones más dolientes, nos parece indignante que una ciudad cuyo horizonte ha estado dominado desde hace casi 10 siglos por la Giralda, que ya perdió su carácter de símbolo del poder, para convertirse en símbolo compartido de tod*s sevillanos, pueda pasar a estar dominado por un automonumento a las Cajas de Ahorros, el capitalismo de la burbuja inmobiliaria y los políticos y tecnócratas del crecimiento depredador - mientras que la mayor parte de l*s jóvenes y no tan jóvenes no pueden acceder a la vivienda y los espacios públicos cada vez se hacen más escasos y controlados.
5/ Paisaje
En quinto lugar, consideramos que el paisaje en general y el urbano en particualr es un patrimonio común y público. Nos parece bien un paisaje urbano en el que no haya nadie ni nada que se imponga al resto con la violencia del dinero y el urbanismo - ya se sabe, de nuevo según los situacionistas, una de las formas menos estudiadas de la criminalidad. Una ciudad de escala humana y múltiples hitos pequeños y medianos, es más bella, por igualitaria y diversa, que esas otras, casi todas, en la que las que se alardea, se exhiben y se imponen provocativamente las diferencias.
6/ Tráfico
En sexto lugar, los rascacielos suponen en todos los casos un grave problema de tráfico por las densidades que provocan en su entorno. La ubicación de un centro comercial, ya de por si cuestionable, agravará el problema, en un nudo de la red viaria de la ciudad, que la comunica con el Aljarafe, ya de por sí habitualmente colapsado.
7/ Corrupción de la gestión y los recursos públicos
En séptimo, y último lugar, la oscura gestión del proceso de este suelo generado por las obras de la Exposición Universal, con las operaciones iniciales llevadas a cabo por el círculo empresarial y personal del gobierno municipal andalucista, la participación de las cajas de ahorros, que dejando atrás sus responsabilidades sociales se han reconvertido en agentes de mercado, AGESA, la heredera-beneficiaria de las inversiones públicas de la Exposición del 92, y la administración municipal que utiliza el urbanismo como instrumento de financiación y poder, en lugar de como hacerlo como instrumento de creación de equipamientos y espacios públicos y control del precio del suelo, según pretende la legislación, determina nuestra certeza de que los que se beneficiarán de este proyecto que se hace a costa del patrimonio común, (suelo, paisaje, escala urbana, movilidad, presupuesto que se deja de dedicar a otras inversiones...) serán ellos mismos: políticos, comisionistas, especuladores inmobiliarios, banca, tecnócratas... y que los perjudicados seremos sin duda ciudadanos y ciudadanas de a pie. Una vez más, la socialización de las pérdidas y la privatización de los beneficios...
Esta son siete razones, - un número zapatista -, pero habrá otras muchas, que contemplen, por ejemplo, cuestiones ecológicas; de creación de empleo; prioridad de otras inversiones o de desarrollo de otras áreas de la ciudad; los criterios arbitrarios por los qué el planeamiento autoriza en este emplazamiento y a estos promotores 30 plantas y no en otros lugares; si se está haciendo algún tipo de compensación por otros proyectos como el de Tablada, etc.
En una ciudad que ha dejado prácticamente de crecer, el suelo recalificado como urbano en el nuevo plan a punto de aprobarse supone un 30% de crecimiento respecto de la actual extensión de la ciudad. Como esto no es suficiente, en el centro, que es mejor, más caro y más rentable, ahora se construirán 30 plantas, 150 m. La avaricia se quiere disfrazar de dinamismo económico, arte y modernidad... Pero esas cosas van, deberían ir, por otros derroteros...
worcester
western mass
vermont
urbana-champaign
tennessee
tampa bay
seattle
sarasota
santa cruz, ca
santa barbara
san francisco bay area
san francisco
san diego
saint louis
rogue valley
rochester
richmond
portland
pittsburgh
philadelphia
oklahoma
nyc
north texas
north carolina
new orleans
new mexico
new jersey
new hampshire
minneapolis/st. paul
milwaukee
michigan
miami
maine
madison
la
kansas city
hudson mohawk
houston
hawaii
dc
columbus
colorado
cleveland
chicago
charlottesville
buffalo
boston
binghamton
big muddy
baltimore
austin
atlanta
asheville
arkansas
arizona
valencia
united kingdom
ukraine
toulouse
toscana
torun
thessaloniki
switzerland
sverige
scotland
saint-petersburg
russia
romania
roma
portugal
poland
piemonte
patras
paris/Île-de-france
oost-vlaanderen
norway
nice
netherlands
napoli
nantes
marseille
malta
madrid
lombardia
linksunten
lille
liguria
liege
la plana
italy
istanbul
ireland
imc-london
hungary
grenoble
germany
galiza
euskal herria
estrecho / madiaq
emilia-romagna
cyprus
croatia
calabria
bulgaria
bristol
belgrade
belgium
belarus
barcelona
austria
athens
armenia
antwerpen
andorra
alacant
abruzzoThis site made manifest by dadaIMC software