¡¡¡Málaga no se vende!!!
Contra la especulación, la precariedad y la corrupción.
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El tsunami del desarrollo especulativo azota a Málaga y su provincia, que tras años de desarrollismo salvaje y gobiernos corruptos comienza a dar señales de alarma.
Hemos venido de la capital y de la provincia ciudadan@s y colectivos afectados para denunciar la especulación con el territorio, la corrupción y la precariedad. Somos l@s que no tenemos acceso a una vivienda digna, con trabajos precarios y con sueldos de risa
¡¡No dejemos el futuro de Málaga en las manos de los empresarios y políticos corruptos!!
Por la vivienda, los derechos sociales y la defensa del medio ambiente.
>8 de Julio: 300 personas se manifiestan en Málaga contra la especulación
> Quieren llenar de cemento Los Baños del Carmen: Alegaciones al PGOU
> Málaga no se Vende: Calendario Oct-Nov
MANIFIESTO REPARTIDO EN LA CACEROLADA
¡¡¡Málaga no se vende!!!
Contra la especulación, la precariedad y la corrupción.
El tsunami del desarrollo especulativo azota a Málaga y su provincia, que tras años de desarrollismo salvaje y gobiernos corruptos comienza a dar señales de alarma. Para Málaga están previstos en los próximos 10 años unos 100 campos de golf y 700.000 casas añadidas a los ya existentes. Estos proyectos supondrán:
-desaparición de amplias zonas naturales
-contaminación y agotamiento de los recursos hídricos (triplicando el consumo de agua)
-conllevan una infraestructura acompañante, necesaria para sostener estos proyectos, en forma de canteras, carreteras y autopistas, aeropuertos, presas, trasvases de aguas y desaladoras, centrales térmicas, trenes de alta velocidad, etc...
Un claro ejemplo de esta corrupcion institucional relacionada con la construccion y la especulación del territorio son las Canteras de Alhaurin, que pese a ser declaradadas ilegales por los tribunales, y aunque hay una sentencia firme que obliga a su clausura y cierre, a causa de la contaminacion y el peligro para la salud pública que producen, las empresas y el ayuntamiento continuan explotandolas.
En la ciudad de Málaga, los proyectos incluidos en el PGOU( Plan General de Ordenación Urbana) del Ayuntamiento, que pretende aprobarse en los próximos dias, suponen de forma directa o velada, la destrucción de nuestros valiosos espacios para obtener beneficios económicos. Algunos de estos planes son:
– Urbanización del Monte de Gibralfaro
– Nueva Central Térmica en Campanillas
– Nueva urbanización de los Baños del Carmen (talando los arboles, y destruyendo zonas verdes, como ya se hizo en el Parque de Málaga hace unos meses)
Entre los impactos sociales de esta especulación con el territorio están:
-el brutal aumento de las precios de la vivienda, impidiendo su acceso para la población local,
-la perdida de la agricultura y con ella de la soberanía alimentaria,
-la privatización de amplias zonas de interés cultural e histórico.
Paralelamente en las ciudades, sobre todo en los cascos antiguos, los habitantes son desalojados y desplazados a las periferias y el abandono de los espacios públicos destruye el lazo social y abona los discursos de la inseguridad ciudadana. Sólo en la ciudada de Málaga hay 26.000 viviendas abandonadas.
Mientras el mal gobierno habla de Málaga cómo capital cultural, continúan cerrando cines, los equipamientos culturales son escasos y mal gestionados, y los espacios públicos, verdes y de recreo brillan por su ausencia.Málaga es una ciudad precaria.
Hemos venido de la capital y de la provincia ciudadan@s y colectivos afectados para denunciar la especulación con el territorio, la corrupción y la precariedad. Somos l@s que no tenemos acceso a una vivienda digna, con trabajos precarios y con sueldos de risa. Somos l@s que tras años de desarrollismo salvaje nos hemos quedados sin ríos y acuíferos, zonas naturales y culturales, y espacios públicos, los que sufrimos la destrucción y contaminación de las canteras, a los que pretenden quitarnos el tren, los que sufrimos inundaciones causados por mega urbanizaciones, los que nos quitan nuestras tierras y calidad de vida por una autopista especulativa.
¡¡No dejemos el futuro de Málaga en las manos de los empresarios y políticos corruptos!!
Por la vivienda, los derechos sociales y la defensa del medio ambiente.
Coordinadora en Defensa del Medio Rural y Litoral + afectad@s por la especulación y la precariedad +info: http://estrecho.indymedia.org/malaga
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Commentarios
¿Culpable o Inocente?
Dos categorÃas creadas por el estado que los movimientos sociales mayoritariamente han asumido como suyas y que tienen consecuencias asfixiantes para las personas revolucionarias. Si algún dÃa tumbamos al capital y al estado no será precisamente por ser inocentes. Será por ser culpables, por ser delincuentes, asesinos, saqueadores, ladrones, vagos, maleantes...
Cualquier forma de estado se ve en la necesidad de construir conceptos y categorÃas propias con fines represivos. Es nuestra obligación, por tanto, señalar estos procesos de construcción de ilusiones necesarias mediante las que someter a la población. Analizarlos en profundidad para hacer una labor contra-cultural. En suma, desenmascarar los reales intereses represivos del estado bajo la creación de concepciones que buscan justificar a toda costa esos intereses.
Las categorÃas de inocente - culpable, en el actual sistema jurÃdico-social, suponen una división fundamental en las acciones de las personas. Ambos conceptos han servido al estado, a través de las leyes, para discriminar entre quien merece todo el castigo del estado (detenciones, registros, testificaciones, procesos judiciales, torturas, cárcel....) y quien no.
Hemos interiorizado esos términos de la manera que ha querido el sistema. Tendemos a pensar tras una acción delictiva en la inocencia o culpabilidad de quien cometió el delito. Del mismo modo, siempre que tenemos noticia de que alguien ha estado o está presx repetimos la misma pregunta ¿Por qué? Las categorÃas inocente–culpable no es que hayan sido totalmente construidas inicialmente por los estados, pero si se han reapropiado totalmente de ellas para utilizarlas en función de sus intereses. Sin embargo, el estado no es quien para establecer esas categorÃas, porque él mismo es responsable de una apropiación indebida, de diferentes realidades, para someter a la humanidad. Sometimiento que se manifiesta continuamente en sus leyes y tribunales.
Determinados movimientos sociales han caÃdo en este sucio juego trazado por el poder. Hemos oÃdo algunas veces que “sólo son presos polÃticos aquellos que son victimas de montajes policiales, los demás no merecen apoyoâ€?. Lo hemos leÃdo de muchas maneras y en diferentes publicaciones. Incluso en comunicados donde se han utilizado estos términos de forma confusa, quizá sin malas intenciones, pero se da entender que “la inocencia de los presos requiere de su puesta en libertad y el encarcelamiento de los verdaderos culpablesâ€?. Si además la culpabilidad va acompañada de la violencia como herramienta de lucha, el estado potencia todas sus funciones represivas para volcar más castigo para quien ha realizado estos hechos. Curiosamente también hemos leÃdo en muchos comunicados que “la violencia sólo favorece al poder y al capitalismoâ€?, “ensucian nuestra lucha pacifica y se comportan como policÃasâ€?. Y reiteradas condenas democráticas para quien lucha con todas las armas en la mano.
Del mismo modo no podemos caer en la trampa de dividir las acciones entre violentas y no violentas, haciendo asà un paralelismo entre acciones de culpables e inocentes. Las acciones directas son acciones directas, la interpretación del grado de violencia se la podemos dejar a quienes van dirigidas o son espectadores de las mismas. Más aún cuando el término violencia empleado de esta manera entraña una intensa complejidad a la hora de establecer el limite entre lo violento y lo no violento. Algunos colectivos han hecho especial hincapié en las acciones no violentas, de manera estratégica, porque con ellas consiguen atraer al “ciudadano medio�, salir en la prensa burguesa y evitar el zapazo represivo. Un camino de lucha, a mi entender erróneo, el de supeditar las luchas a los dictámenes y concepciones establecidas por el poder y sus medios.
Caer en este tipo de declaraciones, es dejarnos entrever de qué parte se está. El estado va con toda su dureza contra quien ataca su inmenso monopolio de poder. Mucho más aún para quien lo hace mediante medios violentos, porque el estado sabe que sólo se le puede debilitar con la violencia organizada. Por eso ésta no puede ser tolerada a ningún nivel (Tolerancia 0). Para defenderse de cualquier tipo de ataqu,e necesita construir y potenciar enemigos públicos numero uno. Asà las figuras de terrorista y delincuente, como las conocemos hoy, son también dos construcciones del estado. El uno ataca su monopolio de violencia, el otro su monopolio de la ley.
No podemos ver en ningún estado un legÃtimo administrador de la justicia social. Por tanto tampoco podemos legitimizarlo como un elemento válido para juzgarnos. El estado se sustenta en la desigualdad social, la explotación, en el robo deliberado y continuado de lo que no le pertenece (tierras, calles, edificios, impuestos) y lo utiliza para rentabilizar esos bienes en post de la clase empresarial. Para mantener este orden necesita hacer una demostración de fuerza a todos los niveles: desde los medios de comunicación, pasando por las escuelas, siguiendo por las ONGs y terminando en las fuerzas armadas represivas para que, por la mayor de las violencias, ejecuten los castigos; esto es, hagan cumplir las leyes. ¿Acaso cumplirÃamos con todos los requisitos legales que nos piden si no fuera por la amenaza constante de elementos armados que su única función es obligarnos por la fuerza a cumplir con la ley?
No estoy diciendo aquà que no haya que reconocer los montajes policiales. Hay que denunciarlos y desenmascararlos. El estado siempre se ha servido de la mentira para buscar castigos ejemplares que machaquen mediante el miedo a todo un movimiento. Esta es otra de las razones por la que no debe ser portador de ninguna justicia social, porque ésta no puede continuamente estar apoyada en la falsedad de una autoridad. En cualquier caso, reconociendo y explicando los montajes, debemos tener mucho cuidado, porque hay otros muchos compañerxs presxs, no precisamente por montajes policiales, sino por luchar de manera revolucionaria y que también merecen todo nuestro apoyo.
Hay que tener en cuenta que el estado busca delimitar los márgenes de nuestra lucha, obligarnos a razonar sobre la supuesta base de que unxs son mejores y otrxs peores, cuando todxs son represaliados del estado. Esto forma parte de la estrategia histórica de dividir en mil pedazos a las personas oprimidas para que nos sea cada vez más difÃcil recomponer nuestra conciencia de sujetos dominadxs. Por tanto, con estas divisiones, quieren moldear nuestra conciencia para que autocensuremos y autolimitemos nuestra lucha siguiendo las directrices trazadas por el poder y no por nosotrxs mismxs como luchadores anticapitalistas.
No podemos comportarnos como el estado y establecer categorÃas introduciendo deliberadamente los términos inocente o culpable. Porque estableceremos presos buenos (los inocentes) y presos malos (los culpables). A ese terreno nos quiere llevar el sistema, debemos saber movernos hábilmente para no caer en él. ¿Se hubieran montado semejantes campañas de solidaridad en todo el mundo si Sacco y Vanzetti hubieran sido culpables realmente? ¿Y por los compañeros de Tesalónica?
Si algún dÃa tumbamos al capital y al estado no será precisamente por ser inocentes. Será por ser culpables, por ser delincuentes, asesinos, saqueadores, ladrones, vagos, maleantes... Conceptos repudiados por nuestra recta moral ilustrada, liberal y progresista. Culpables de ser revolucionarios, de no reconocer al Estado en ninguna de sus facetas. He aquà un principio necesario para afrontar la lucha: desde la inocencia para-estatal sólo camuflaremos a ritmos de timbales y caretas el capitalismo.
El ciudadanismo: la sutil manera de manifestar la sumisión democráticamente.
De proletarios pasamos a empleados. De sindicalistas pasamos a cotizantes netos. De revolucionarios pasamos a alterglobarizadores. Los carceleros ahora son funcionarios de prisiones y al despido libre y gratuito se le denomina “flexibilizar el mercado�. La tortura se denomina prevención, las cárceles reinserción, los ocupantes y los ejércitos son siempre –y en el peor de los casos- humanitarios.
Las huelgas son legales, las empresas son “grupos�, los menores son casi siempre infractores, los marginados población excedente, los jefes son encargados y los juzgados son capaces de velar por los derechos humanos. Nosotros ya no somos pueblo sino que somos ciudadanos.
Los polÃticos piden el voto a los ciudadanos. Representan a los ciudadanos y velan por los intereses de los ciudadanos. Una mentalidad que se introyecta de forma contagiosa entre la sociedad se extiende: asistimos al advenimiento del ciudadanismo. La palabra ciudadano hace hincapié en la individualidad de la persona, en la ausencia de cualquier aspecto colectivo. Somos autómatas y productivos ciudadanos. Buenos votantes y dóciles consumidores consumidos por el constante “equilibrio progresistaâ€? con el que hacemos las cosas. Siempre dentro de los cauces legales, siempre, de manera sistemática y cotidiana, reproduciendo los valores y las actitudes del neoliberalismo.
Si siempre pagas tus deudas eres un buen ciudadano. Si no te cuelas en el metro, si condenas el robo, el sabotaje y siempre prefieres la acción mediada a la acción directa, eres un estupendo ciudadano.
Si desde tu simpatÃa por el sindicalismo crees que es fundamental el derecho al trabajo en dÃa de huelga. Si cuando hay una injusticia delante de tus narices, el silencio es tu mejor amigo; eres un estupendo ciudadano.
Si crees que el capitalismo es el menos malo de los sistemas posibles que va de la mano con otro inevitable sistema llamado democracia, eres un buen ciudadano. Si te niegas a reconocer que democracia y fascismo son dos caras de una misma moneda, que necesariamente sustentan al capitalismo, y por lo tanto a la desigualdad, eres un buen ciudadano.
Si a los cuerpos represivos les denominas trabajadores, si crees que la policÃa, el ejército y las cárceles son instituciones necesarias y mejorables, eres un buen ciudadano.
Si crees que un pasado descrito siempre injusto por quien domina el presente y un futuro mejor, que nunca llega, justifica todos los atropellos humanos y animales, eres un gran ciudadano. Si crees que el trabajo asalariado puede ser algún dÃa digno, eres un gran ciudadano.
Si amas la propiedad privada, si adoras el parlamentarismo. Si crees que denunciando continuamente a tus vecinos o que comprando fabulosos bienes materiales en cualquier centro comercial te va a convertir en más libre, eres un buen ciudadano.
Si crees siempre en la negociación con las instituciones. En ese diálogo injusto que parte de premisas totalmente desiguales, eres un gran ciudadano. Si “todavÃa es muy prontoâ€? para tomar ese tipo de medidas “tan radicalesâ€?. Si esperas para pasar a la acción a los permisos de los interlocutores válidos de la sociedad –a los gestores de capitalismo- eres un buen ciudadano.
Si la pasividad llena tu vida de hastió. Si crees en “las reglas del juego�. Si crees que quien hace negocios con la pobreza “sin ánimo de lucro� como las ONGs y demás empresas que viven de ella- van acabar con esa miseria; eres un buen ciudadano.
Si crees que la prensa es independiente, si eres objetivo y neutral, a ti que te gusta “de todo� (menos luchar colectivamente por una causa anticapitalista), que crees que los extremos se tocan, que las organizaciones revolucionarias armadas son terroristas y los que saquean, expolian y exterminan pueblos son honrados profesionales, eres un buen ciudadano.
Si ves en la industria farmacéutica un sinónimo de progreso, en la tecnologÃa aspectos revolucionarios, en la psiquiatrÃa una ciencia indispensable. Si un sueldo te cierra la boca y te cambia las actitudes. Si crees que la lucha de clases es cosa del pasado, eres un gran ciudadano.
En suma, si legitimas continuamente la opresión, la injusticia y la desigualdad del capitalismo con ese tufillo demócrata, con esa máscara judeo-cristiana de la tan manida tolerancia, con ese aire de no-queda-más-remedio, eres un estupendo ciudadano.
Si nunca te saltas los lÃmites establecidos que marca el capital. Si cuando votas crees que estas participando y diciendo algo. Si, como los peces que siguen la corriente del rÃo, llevas esta renovada actitud de vasta sumisión, reproduciendo los valores de la dominación con ese desdén democrático eres, quien sabe si conscientemente o no, un válido y efectivo ciudadano. Eres entonces, simple y llanamente, un trepa, un chota, un cómplice de la explotación que miras para otro lado. Un esquirol de la vida.
El Deseo de Sostenibilidad
“Por un desarrollo sostenibleâ€? es el discurso de Zaragoza 2008, que se propone difundir. Sostenibilidad es hoy una palabra que necesariamente debe incluir cualquier artÃculo periodÃstico, cualquier discurso electoral, es decir, una palabra que debe de estar presente en toda la propaganda, ya que de propaganda se trata ya siempre en cualquier mensaje mediático para las mentes ilusas y alienadas.
Con el avance en la perversión del lenguaje, en el juego de magia de convertir las palabras justo en sus contrarias, sostener el sistema capitalista, un sistema basado en la explotación y sumisión del hombre y de la naturaleza, sin otro fin ni otra lógica que el máximo beneficio aunque sea a costa de nosotros mismos, va a convertirse en la condición necesaria para sostener el desarrollo humano. De esta manera desarrollo, desarrollo capitalista y desarrollo humano se han fundido. AsÃ, será realista plegarse a la lógica capitalista, y utópico enfrentarse a ella, y la pseudocrÃtica, el discurso de la sostenibilidad hará hincapié en los excesos de esta lógica (hambre, contaminación,...) sin oponerse al sistema de producción que los genera.
Este discurso de la Sostenibilidad y de Otro Mundo es Posible, construye, además un “nosotros� que nos incluye igualmente a todos y nos convierte a todos en culpables por nuestra responsabilidad en contribuir con nuestro modo de vida a la contaminación, a la disminución de la capa de ozono, etc. cuando el principal responsable es el Sistema Económico, del cual nosotros somos el capital humano... Los Consumidores de Deseos.
insoportable
Supongo que nos quieres iluminar...
No entiendo como tras una iniciativa tan guapa comoesta de Malaga no se Vende alguien puede meter un comentario asÃ.
Sigan adelante los que luchan, viva Málaga no se vende.
Los trasnochados de teclado, no saben lo facil que es hoy en dia hacerse un blog